El pasado sábado 6 de diciembre asistimos al Vinofy Wine Fest The Experience en el restaurante Creole, en la Colonia Condesa. Un festival lleno de vino, marcas emergentes, catas y propuestas internacionales que hicieron del evento una experiencia completa para los amantes del vino.

El pasado sábado 6 de diciembre tuvimos la oportunidad de asistir al Vinofy Wine Fest The Experience, un festival diseñado para verdaderos amantes del vino. El evento tuvo lugar en Creole, ubicado en el corazón de la Colonia Condesa, y desde el primer momento se sintió como un auténtico gozo para quienes disfrutamos descubrir nuevas etiquetas, nuevas historias y nuevas formas de vivir el vino.

Uno de los aspectos más bonitos fue la presencia de muchas marcas provenientes de diferentes regiones: vinos mexicanos, españoles y de otras partes del mundo. Entre las etiquetas que pudimos conocer estuvieron Yuno, Riponte, Marysol, 1564 (vino natural), así como propuestas mexicanas emergentes como juego de pelota, que están tomando fuerza dentro de la escena vinícola del país.
Fue una experiencia bastante completa porque no solo se trataba de probar vinos, sino de conectar con los distribuidores, aprender sobre nuevas tendencias y disfrutar del ambiente relajado y sensorial.

Más allá del festival, vale la pena recordar que Vinofy es principalmente una membresía, pensada para que los amantes del vino reciban cada mes una selección personalizada de acuerdo con sus gustos. Todo se define a partir de un test que los miembros llenan, y con base en eso, un sommelier selecciona las botellas ideales para cada persona. Además, los miembros reciben invitaciones para catas mensuales, experiencias especiales y eventos exclusivos que Vinofy organiza a lo largo del año.
Estas catas están abiertas tanto para quienes forman parte de la membresía como para público general, lo cual hace que la comunidad sea muy abierta y diversa.

En esta edición de Vinofy Wine Fest The Experience, la sensación general fue que cada detalle estuvo pensado para que la gente no solo degustara vino, sino que se llevara una experiencia sensorial completa. Y sin duda, así fue.


Pingback: SIN VALENTÍN: ritual emo previo al concierto de My Chemical Romance en CDMX - Coincidamos
Pingback: Festival Internacional del Vino y el Queso en Tequisquiapan 2026 - Coincidamos